miércoles, 27 de enero de 2010

iM-proVisación #2

pues si, he vuelto a la vida...

he pensado en varias movidas que me incitan a esta rima corrida

cogi las bridas de mi ser, y como ayer, ando palante

constante en el camino... buen hacer

joder! ya no kiero perder

verter mi vida a la basura, se que ya no hay cura

pues mi locura de vivir supera a la ciencia mas pura

pero me jode, no hay tiempo para que nadie me pode

las espinas mas duras, que dolerán en otra situacion futura

aun me dura la angustia de mi alma, pensé en coger un arma

y a la mierda todo el mundo, cuando me hundo pienso

en lo más profundo de mi esencia, pasé de ser todo aparencia

a tan sólo mi presencia y a esa ausencia...

Decía que vivía y aumentaba mis manías, mis arrugas y mis canas

que se me quitan las ganas de levantarme esta mañana

palangana, agua, cuchilla y jabón

como sea me quitaré este bajón, aunque sea afeitado

con el culo sucio y unas tapas de jamón

en mi colchón, canción triste de cuna,

de una que dejé por acostarme con la luna, y yo siendo el sol

mi caracol con corazón ahoga mis penas en su alcohol

babas de rabas, calamares y alguna que otra decepción

esto es amor, pavor ante la idea de perderte

hacerte daño sin querer y no volver a verte

es muy fuerte

que el tiempo cambie tanto a una persona

antes usabas Axe y ahora ya usas Rexona,

"my sharona"

señorona, mi dama de mil inviernos,

por ti daria una paliza a cualquiera del infierno,

y soy mi dueño si elijo o me callo,

si te niego una vez a la par que me sale un gallo

yo me encallo, como barco en la playa

y tiro la toalla, yo no soy tu mejor puerto

a veces más vivo que muerto en mi desierto, nunca acierto...

la diana se va cada día más lejos,

intento desde el primer momento tirarle los tejos a mil espejos,

que reflejan sólo la luz que te dejo...

cejo en el empeño ya... de ser yo mismo

mi vida está abocada al cataclismo,

que se libre de mí alguno de los catecismos

¡Hay esperanzA?

hay esperanza en un mundo donde el pobre curra y el rico se rasca la panza?

hay esperanza en una vida donde gruas llenan el horizonte, allá donde la vista no alcanza?

hay esperanza en un universo en el que destruimos el planeta y no nos da vergüenza?

hay esperanza con una sociedad que consume hasta la saciedad y solo deja la corteza?

hace falta certeza, o q me miren con rareza para saber q de nada vale mi ilusion y mi destreza?

hechos que destrozan, gente que reza, tejidos que rozan... solo apenan mi alma y agrandan mi tristeza

iM-proVisación #1

Como dicen los Eskorzo, el que tenga el amor, que lo ate en el bolsillo...

cuando se va, tan fuerte que eras, rompes a llorar como un chiquillo;

mi estribillo será sobre mi corazón, con razón... o sin ella

lo que no quiero es olvidar agarrado a una botella.

Una estrella en el cielo se ha apagado y no me he enterado

a veces pasa esto, de improvisto y sin comunicado

me he equivocado, y lo se, muchas veces, y lo siento

me encuentro enclaustrado en mi sino... si no hay cerveza, será el vino

el que traerá a mi destino este fatal desatino, sé que no atino

cuando hablo u opino y permanezco en cubito supino...

no me hagáis mucho caso, sé que no estoy muy fino

viernes, 22 de enero de 2010

iN & oUT...

Tal y como entró en su vida, se fue yendo... poco a poco, sin ruido, sin razón y sin protesta. Él quizá debió entender que los sentimientos, tal y como vienen, se van. Él era consciente de que ya, el factor novedad, no jugaba a su favor.

Sabemos que las costumbres son malas, y cuando una persona adquiere ciertos vicios sociales o afectivos, "desengancharse" no es del todo fácil, por muy "fuerte de mente" que uno pueda presumir ser.

Primero fue una pasión descontrolada, un frenesí indescriptible, sexo salvaje y loco... después vino el desengaño en forma de reproches, al borde del ultimátum, de un día para otro... siguió una fase de re-adaptación, entendimiento mutuo y lucha fiera e interna contra los indeseados "fantasmas del pasado"... ahora había incluso algo más.

Él se había acostumbrado al calor, a la cercanía, al olor de su ropa, al calor de su cuerpo, a sus dulces palabras. Ahora resultaba que, según él -erróneamente o no- intuía, la llama quería apagarse por mucho que él, poco a poco, buscaba más combustible para la tea. Como un jardín, necesitaba agua para seguir floreciendo.

Esperaba equivocarse, porque él sabía que ella le quería. Y mucho. Nunca había dudado de eso. Y de hecho, tampoco había dudado en absoluto en nada acerca de ella. Pero claro, veía que la cosa cambiaba, y no tenía la impresión de que fuera a mejor. Deseaba equivocarse. Con todas sus fuerzas.

Pero resulta que él se consumía poco a poco, entre cenizas, mientras sus ramas languidecían, se iban secando.

Rogaba al destino, desesperadamente, tener alguna señal de que se equivocaba...

miércoles, 20 de enero de 2010

2 septetos de amor...

Eres más de lo que jamás he esperado,
lo más bello que me ha pasado.
Estoy emocionado porque sigues a mi lado
y nado por tus mares fascinado;
he dejado apartado, calmado, lo demás;
lo que nos sobra se quedó atrás,
olvidado...

Me das todo tu cariño, tu amor...
siento tu presencia aun cuando no estás alrededor,
tu ternura, a tu lado, en la cama, tu calor,
esos besos, esos ojos, ese cuerpo, mi ardor...
no tengo pudor por decirte cuánto te amo...
te llamo en sueños y nos abrazamos...
eres lo mejor...

viernes, 8 de enero de 2010

13 de septiembre de 2009, 6:00 a.m.

Llevaba unos cuantos mojitos en el cuerpo y se sentía muy bien, no iba mal del todo: vocalizaba correctamente, conservaba el sentido del ritmo y gozaba de buen humor. Su amigo, cuando vio a la chica con la que ligó la semana pasada, le dejó con un "ahora vuelvo" que duró un buen rato. No había prisa, no tenía novia y tampoco obligaciones en ese momento. Eran las 5 y algo de la madrugada.

Su amigo, al parecer, estaba siendo rechazado por la conquista de la última semana, que bailaba a su alrededor como si no le hubiera visto en la vida y como si tampoco le interesara lo más mínimo. Seguía insistiendo. Mientras tanto, y ajeno a ello, miraba el local con curiosidad, como si nunca antes hubiera estado allí, y de hecho hacía mucho tiempo de la última vez.

De repente, apareció ella.

Se dirigió a él tras un leve titubeo y un ligero cuchicheo con su amiga, y se acercó al último en entrar a la empresa: el chico que tenía delante, que estaba apoyado en un barril de un lateral con una cerveza en la mano. Le preguntó que si la reconocía, que trabajaban en el mismo sitio, aunque en distintos puestos. Él le reconoció que sí, mientras por dentro la identificó como la chica que, a la primera semana, le soltó un comentario del tipo "vas a entrar hoy?" en la puerta de la empresa, donde se registra la entrada. Desde ese día se acordaba de ella, sobre todo de sus enormes ojos entre verdes y azules, luminosos y seductores, y esa madrugada, bajo las luces de colores de la discoteca, esos ojos eran una señal divina, casi incitadora al pecado.

Una leve conversación y sus cuerpos, poco a poco, se acercaban un milímetro más. Y otro. Y otro. Y así, hasta una pregunta al aire cuya respuesta fue una mirada a los ojos. Y esa mirada evolucionó en un beso.

13 de septiembre de 2009, 6:00 a.m.

Un beso dulce, largo, húmedo, y muy, muy excitante. Se separaron, se miraron a los ojos durante unos largos segundos y pensaron que lo mejor era seguir besándose una y otra vez... y una y otra vez... hasta que el deseo los atrapó.

No sólo les atrapó, sino que los retorció, los unió y los fundió en un sólo sentir, una combinación perfecta, una fusión ideal.

Hasta el día de hoy, se siguen besando una y otra vez... una y otra vez... todos y cada uno de los días, cada vez que sus cuerpos se acercan y se miran a los ojos.

Muerte a la Rutina

Se despertó, como cada mañana, con el sonido del despertador y el aroma del café recién hecho. Instintivamente, cogió su taza de café negro, sin azúcar, y casi reptando por el pasillo, alcanzó el cuarto de baño. La noche anterior, como cada noche, se dejó la ropa preparada para el día siguiente y, como el temporizador del calefactor estaba programado, se encontró el baño calentito, como a él le gustaba. Se sentó en la taza y, sorbo a sorbo, mientras escuchaba la radio, cumplía con su regularidad.

De hecho, todo en él desbordaba puntualidad, regularidad y rutina. Todos los días, a todas horas, en todas las situaciones, como si su vida dependiera de ello. Cualquier pequeño aspecto que no controlara le producía una náusea tal, una angustia existencial de tal calibre, que se empequeñecía tanto que se transformaba en un agujero negro humano.

Ese día sucedió algo extraño.

Cuando metió su pie izquierdo, como siempre, en la ducha, no reparó en que un desliz lo puede tener cualquiera. O un traspié. Y eso pasó. Quizá debió desayunar algo... quizá debió pisar con más decisión, como todos los días... quizá debió, por un día, entrar con el pie derecho... Pero esto no pasó.

Resbaló, y en la caída su cabeza se golpeó accidentalmente con el lavabo, que provocó un traumatismo interno que le condujo a la muerte.

Le molestó bastante morir, pero más que nada, porque no lo tenía planeado ni estructurado. Se salía de su puntualidad, regularidad y rutina.

Mala suerte.

(in)FALIBLE

Desde hace ya tiempo dejé de creer en hadas, gnomos y elfos... La cruda realidad me invita, me empuja a caminar en un mundo físico. El espíritu de Peter Pan me sigue susurrando para que deje mis colores y me cambie al gris, que según me dice, esta temporada se va a llevar.

A mis años y con mi edad las cosas se ven de manera diferente. No quiero convertirme en un ser anodino, perder la espontaneidad ni mi sentido del humor... me siento bien aquí. No quiero irme a ningún lado sin mi esencia.

Esta esencia es, a fin de cuentas, lo que hace que mi vida tenga un rumbo ligeramente errático... unas veces para bien, y otras para peor. Es mi motor, mi leit motif, mi duende, mi flow...

Es una delgada línea que separa la chispa de la inmadurez. Lo malo es que distingo la diferencia, pero en alguna ocasión que otra, me cuesta mucho ser natural con mi pequeño handicap... ya sabes... adaptarme, conocerme, no fallarme... es difícil.

Como defecto de fábrica que tenemos los humanos, es casi imposible de erradicar, ya que puede convertirse en un conflicto interno muy serio... y ello, chocando con nuestros propios intereses, puede llevarnos a una crisis de identidad muy importante que superaremos, no sin sufrimiento, pena o cierta ira hacia nosotros mismos.

Porque fallar jode, pero fallarse a uno mismo es lo peor que nos puede pasar, y lo digo desde mi humilde y personal e intransferible punto de vista, según mi (in)experiencia. El hecho de saber que te estás equivocando y que, en vez de arreglar algo lo estás estropeando aún más es complicado de comprender en el mismo momento que vas observando cómo la realidad ante tí se va transformando inevitablemente hacia algo terrible, algo que va a costar reparar.

No dejéis de ser quienes sois, por nadie ni por nada, y no tengáis miedo a equivocaros: os hace más humanos, y eso, amigos míos, en el fondo, es lo único que importa.